A fines del 2019, reunidos en Asamblea y en cumplimiento de los Estatutos del Centro Entrerriano «Pancho Ramírez» de Rosario, se realizó el correspondiente cambio de autoridades. A partir de allí, la nueva comisión se puso a trabajar en diversas iniciativas, que tuvieron el freno inesperado de la pandemia y las medidas de aislamiento y cuarentena.

No obstante, sin cejar en las metas establecidas, el Centro Entrerriano Rosario dará hoy comienzo a las obras de refacción de su sede de calle Buenos Aires 2565.

Manos a la obra

El objetivo inmediato de la flamante comisión fue actualizar y ratificar la personería jurídica de la entidad. Por otra parte, concluir su vínculo con el concesionario de su comedor, a partir del convencimiento directivo de que «se trata de una transición necesaria y saludable».

EN ESE MARCO, EL PLAN DELINEADO POR LAS ACTUALES AUTORIDADES CONSISTE EN RESCATAR Y PONER EN VALOR LA ESTRUCTURA EDILICIA DEL LUGAR, PARA QUE SEA ACORDE A LOS REQUERIMIENTOS DE SUS SOCIOS.


Además, «crear nuevos vínculos con las nuevas generaciones a través de actividades que generen atracción y les sean de utilidad, con la incorporación de las herramientas de comunicación actuales», mencionaron desde el seno de la organización.

Poner a disposición de otras entidades similares el Salón De Usos Múltiples (SUM) del Centro, con el objetivo de enriquecer el intercambio cultural, con especial énfasis en recrear actividades culturales que sean afines al «sentir entrerriano».

El director de orquesta y coro Fernando Ciraolo durante un ensayo en el salón del Centro Entrerriano.

Acción y comunicación

La entidad ya mantiene avanzadas conversaciones con los interesados en la concesión de lo que será su nuevo restaurante, ubicado en el ala lateral del Centro.

Asimismo, dejó trascender el avance en la implementación de un área de Comunicación en redes sociales, acorde a los tiempos actuales y con visión sociológica, en un proceso de mayor comunicación de actividades, fidelización de socios y captación de una mayor comunidad.

Todo esto apunta a que, pasado este tiempo de incertidumbre, el Centro Entrerriano sea la institución que pensaron sus iniciadores: «Una vez más será un auspicioso tiempo, inspirado en sus enunciados estatutarios y con la compañía de sus socios; los existentes y los que vendrán».