Caida de las venta en inmobiliarias. Foto: CEDOC

El poder inmobiliario se queja por el enfriamiento en la actividad que generan las medidas oficiales para la adquisición de dólares. Dicha queja expone su impunidad y desparpajo, pues en definitiva no hacen más que confesar la dolarización de facto impuesta por ellos mismos a ese sector de la economía argentina.

Resumiendo: esa dolarización es lisa y llanamente inconstitucional. Lo explico mejor: 

La soberanía monetaria es considerada un elemento esencial del Estado moderno. Es por ello que la mayoría de los países establecen en sus respectivos textos constitucionales el atributo de la emisión de la moneda como una prerrogativa originaria, exclusiva e indelegable del poder público. Es cierto que el Estado puede delegar soberanía y adoptar junto a otros Estados una moneda común de curso legal, lo cual se denomina proceso de integración monetaria, como por ejemplo sucede en la Unión Europea con el euro. Sin embargo, dicha decisión estatal debe ser adoptada cumpliendo los  procedimientos formales establecidos, pues de lo contrario carecería de validez legal. 

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En nuestro país la moneda oficial, y en consecuencia de curso legal, es el peso argentino. Así, la Constitución Nacional en su artículo 75, inc. 6º, le otorga al Congreso de la Nación la facultad de “establecer y reglamentar un banco federal con facultad de emitir moneda”, para más adelante –en el inciso 11º– otorgarle la atribución de “hacer sellar moneda, fijar su valor y el de las extranjeras”. 

Ahora bien, el mercado inmobiliario argentino abiertamente se niega a aceptar la soberanía monetaria, por tal razón es que vemos en las vidrieras de las inmobiliarias los precios de las propiedades fijados directamente en dólares estadounidenses. 

No siempre esto fue así, pero en algún momento la oferta inmobiliaria en Argentina se dolarizó, lo cual como dije, es inconstitucional. 

¿Qué sucedería si otro sector de la economía decidiese dolarizarse, y luego otro y otro? Y si además fuesen sectores de la economía ligados a derechos fundamentales, como es el acceso a una vivienda digna garantizado expresamente por la Constitución Nacional en el art. 14 bis?

El mercado inmobiliario argentino se niega a aceptar la soberanía monetaria, por tal razón es que vemos en las vidrieras de las inmobiliarias los precios de las propiedades fijados en dólares 

La respuesta a tal interrogante es contundente: el Estado debería intervenir  inmediatamente ante semejante violación de la soberanía monetaria nacional.

La dolarización de facto de cualquier segmento de la economía es groseramente inconstitucional. El mercado inmobiliario argentino, desde el momento que realiza una abierta sustitución de la moneda local por el dólar, opera en abierta contradicción   con la legalidad constitucional y con el derecho internacional de los derechos humanos, pues en países como el nuestro, la cuestión habitacional no está totalmente resuelta, es decir, el derecho de acceso a una vivienda digna aún no goza de plena vigencia y efectividad.

En definitiva, la dolarización de este segmento del mercado y la economía perjudica a todos, pero especialmente al sector más vulnerabilizado de la población.

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