Pablo Palant

    De padres rusos, Pablo Tischkovsky Blant nace en Victoria (Entre Ríos) en 1914.
    En 1930 se funda el Teatro del Pueblo, cuyo promotor y director es Leónidas Barletta. Esta agrupación, que tiene como finalidad contrarrestar con obras de calidad la labor funesta que se desarrollaba en los escenarios comercializados, ocupa diversos locales hasta llegar a la calle Corrientes, a un verdadero teatro cedido por la Municipalidad. Enfrente vive Pablo Tischkovsky quien, radicado en Buenos Aires y mientras estudia abogacía, se ha incorporado al grupo de Boedo y se entusiasma con las nuevas posibilidades que se abren para la dramática.
    El Teatro del Pueblo, al vasto repertorio universal y a los autores argentinos de la primera hora, suma nombres nuevos, entre ellos el de Pablo Tischkovsky quien en 1938, y como Pablo Palant, estrena la obra que lo inicia, “Diez horas de vida”.
    El teatro “Juan B. Justo”, ligado al socialismo, procura ofrecer espectáculos de calidad que eleven el nivel popular. Junto a nombres como O’ Neill, Pirandello, Ibsen, se inscriben los de Florencio Sánchez, Roberto J. Payró, y los de los entrerrianos César Iglesias Paz, Francisco Defilippis Novoa – entre los consagrados – y Pablo Palant, con “Jan el antisemita” (que ha obtenido el primer premio de un concurso realizado por la institución) y con “El amor y la muerte”.
    Palant participa en la fundación de La Máscara, núcleo que con el Teatro del Pueblo y con el “Juan B. Justo”, encabeza la primera etapa del movimiento de teatros independientes.
    Palant se dedica plenamente a la literatura y al teatro. Es periodista caviloso y crítico agudo.; traduce obras notables de diferentes géneros- es suya la primera traducción que se conoce en nuestro medio de “Esperando a Godot” de Samuel Beckett -; escribe cuentos y desarrolla su tarea creativa en cine, radio y televisión. Pero, sobre todo, es autor dramático.
    Luis Ordaz señala varias líneas sobresalientes en su obra, entre ellas: crítica desde actitudes éticas ante el ser humano y la sociedad (“Jan el antisemita”); la inquietud por el conflicto entre padres e hijos (“Los días del odio”); el desencuentro en el amor (“La dicha impía”).
    Pablo Palant fallece en Buenos Aires en 1975.
    Al tercer Acto de “Felicia fea” pertenece la escena siguiente:

 

Felicia-Y ahora que está libre, ¿qué vas a hacer?
Tulio- (Vago) Eso… (Se despereza. Un tiempo. Recorre el jardín.
Se detiene) Mirá, mirá qué hermosa es ahora la noche. Pero
nos mira piadosamente, y sonríe. (Vuelve a desperezarse) Pero
mirá si seré estúpido! Ella estaba ahí, tomando la cerveza, y yo
era incapaz de mover un dedo para salvarla. Y era cerveza, no
más… Y todavía estábamos juntos… pero juntos como sabemos
estar ella y yo, comprendés?… Juntos como el puñal y la heri
da… (Tiempo) ¿ Sabés una cosa, Felicia? Matar es muy extra
ño… es algo así como… empezar de nuevo. Yo creía todo lo
contrario. (Silencio)
Felicia-¿Y vos vas a empezar? (Él se encoge de hombros) Cla
ro… (Transición) Claro que no vas a ir a buscarla. ¿Para qué?
Vos sabés que si vas te recibirá, pese a todo, y terminarás por ser
feliz…. ¿Contra quién gritarás, entonces? ¡No! Convencete, no
querés! Lo único que vos querés es no querer nada, y morirte sin
dolor! (Transición) Siempre te veo ahí, tirado en la galería, y la
vida te pasa por delante y se desvanece apenas ha pasado. Nunca
estás en donde estás, y eso te llena de melancolía… Y querés
hacer muchas cosas, pero sin mover un dedo… Te gusta descu
brir la primavera en el corazón del invierno y encontrar el otoño
en la luz del verano… Pero siempre desde tu galería, sin mover
te para nada, percibiendo los perfumes del aire, el olor de la tierra,
los rumores de la noche! Te sentís tan colmado y tan vacío.Colma
do de sueños, vacío de vida. Elvira está llena de vida… pero vos…
Vivir, qué trabajo! Componer, qué trabajo! Y por eso sos inmortal,
¿sabés?
Tulio- (Corta. pero ha escuchado todo en silencio)¡Basta, Felicia! ¡Yo
maté a Elvira!
Felicia-¡Pero Elvira está viva! ¡Aceptálo! ¡Y ahora tenés que hacer
algo por vos mismo! A tu amor lo has querido matar, y a tu artista lo
has recluido en este pueblo estúpido, como si tu aislamiento fuese una
gran campana capaz de despertar al mundo y ponerlo de rodillas frente
a la música que aún no has escrito!
Tulio-Si el mundo no te da nada, ¿qué puede pedirte?
Felicia-¡Cuidado, Tulio!¡No te dejes atrapar por la amargura! Su
música es dulce, pero miente! Dale tu boca a la vida, dejá que te muerda
y no le tengas rencor! Todos nos mordemos de una u otra manera, pero
cada mordisco es un beso que no encuentra su forma!
Tulio- (Saca una llave del bolsillo) ¿Ves esto? A cada llave le correspon
de una cerradura, Felicia. Y cada hombre va formando dentro de sí una
llave a lo largo de su vida, nadie sabe cómo, un acto de amor, unos ojos
que miró sin ver, un crimen, lo que quieras… Con todo eso va formando
su llave, la llave con la cual tendrá que abrir algún día las puertas de su
vida. Pero esas puertas están en el corazón de una mujer. Y ella ha ido
formando una cerradura, y espera la llave de oro que la abra y le revele
el misterio, que es el mismo del hombre. Y cuando se produce el encuen
tro, la cerradura imante a la llave, y espera. Ellos son el uno y el dos, el
alfa y omega, todo. Pero cuando la llave o la cerradura se equivocan al
go se rompe en el orden del Cosmos, y los dos siguen unidos, pero sin
destino. Entonces, uno de los dos tiene que morir para que el otro pueda
ser libre.
 

    “El escarabajo” es un drama en dos actos que se estrena en 1959, representada por el elenco del Teatro Nacional Cervantes con la dirección de Orestes Caviglia, y que es distinguida con el Premio Nacional de Teatro. Vuelve en esta obra a replantearse el problema de la conducta del hombre, la lealtad consigo mismo y con sus ansias de libertad (“Algún día, Crespi, sabrás que los tiranos son muy astutos… y que su astucia infernal consiste en hacerse campeones de las causas justas… campeones de las causas justas, Crespi… Pero sólo para aprovecharlas mejor…”). Carlos Lautaro, uno de los personajes, elogia el tesón del escarabajo que lucha sin desmayo por su vida:

 

Carlos-¡Pero el escarabajo puede más que la montaña de arena
que lo quiere aplastar! ¿Nunca jugó con ellos de chico, en la pla
ya? Me gustaba cubrirlos de arena, y ver cómo lograban salir con
su infinita paciencia. Y si el escarabajo puede, sólo porque no
quiere morir, ¿ cómo no van a poder los hombres, que tienen un
alma y un destino?
 

Bibliografía:
– Traverso, Gloria María. “Pablo Palant y el surgimiento del teatro independiente”. Diario “La Mañana”. Victoria (Entre Ríos), 8, 9 y 10 de noviembre de 1990.

– Documento consultado
Acta de nacimiento de Pablo Tisckovsky .Gentileza del Dr. Juan José Azpeitia.

Obras

“Diez horas de vida”
“Jan el antisemita”
“El amor y la muerte”
“La huida”
“Los días del odio”
“El ángel cruel”
“La dicha impía”. Premio Argentores 1954-56
“”Trapecio y culpa”
“El cerco”
“María de los dos”
“Felicia fea”
“El dedo gordo”, comedia musical
“Serenata para trombón y amor”
“El trompo
“Ojo, que vienen”
El regreso de KQuincón
El escarabajo. Premio Nacional de Teatro 1959
Etc.

Una opinión

…la esencialidad trascendente de la dramática atormentada, razonante y en carne viva de Palant. Luchador del teatro independiente, en todos los niveles, figura como uno de los autores más significativos de la escena nacional”.

Luis Ordaz

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