Salvador Joaquín de Ezpeleta nació el 23 de enero de 1776 en Oyarzún, Guipúzcoa, España.
   Alrededor de los 25 años, con el deseo ferviente de recorrer el mundo, emprende su viaje a América.
 

{rokbox thumb=|http://victoriaglobal.com.ar/Imagenes/bicentenario/salvadorezpeleta01ch.jpg| title=|El Fundador de La Matanza: Salvador Joaquín de Ezpeleta.| album=|salvador|}http://victoriaglobal.com.ar/Imagenes/bicentenario/savadorezpeleta.jpg {/rokbox}

    En Montevideo se casa con Justa Rodríguez Saraví, madre de sus hijos: José Ignacio, Lorenzo, Salustiano, Policarpo, Juan Francisco, Salvador y María de los Santos. Consolidada su fortuna, se instala en Buenos Aires, luego en Santa Fe y definitivamente en Entre Ríos. Tiene su casa principal en La Bajada (Paraná) y adquiere en 1801 un lote en La Matanza.
   En 1806, durante la primera invasión inglesa, colabora con Liniers al aportar una lancha que transporta elementos desde Colonia. Años después, apoya la Revolución de Mayo.
   Hombre práctico, luchador y trabajador infatigable, diversifica ampliamente sus objetivos en: fábricas de cal, chocolate, ladrillos, flota de veleros de cabotaje, tropas de carros y saladeros. Se convierte entonces en el industrial más exitoso de la época.
  
Protege la enseñanza y colabora con el famoso fraile Francisco de Paula Castañeda en la fundación del primer colegio de niños en Paraná, al donar el terreno para el edificio. Hace lo mismo con una escuela en Santa Fe, donde concurre él mismo junto con sus hijos a recibir instrucción.
   Como fundador del Oratorio de la Matanza, solventa en su mayor parte la construcción del recinto; alrededor del cual comienzan a nuclearse los habitantes del lugar.
   Don Salvador enviuda de su esposa y se casa por segunda vez con Manuela Acosta, con quien no tiene hijos. Muere en Paraná el 12 de octubre de 1846.